#BrahimSub15 – Semana #07

#BrahimSub15 – Semana #07
agosto 18 23:33 2015

La séptima semana de entrenamientos se caracterizó por la experimentación, buenos logros y abandonos, todo junto y en casi 120 kilómetros. La lluvia azotó mi cuidad, causando inundaciones. Tuve la suerte de no ser afectado, aunque nuestros lugares de entrenamiento sí. Por lo que buscamos circuitos alternativos y se pudo cumplir con todo correctamente, o casi todo.

La parte experimental estuvo en verificar los efectos de la remolacha y los nitratos en mi cuerpo. Seguí el siguiente protocolo. De lunes a viernes ingerí: 250, 330, 400, 400 y 500 gramos de remolacha cada día respectivamente. Repartiendo los 500 g del viernes en una dosis de 250, cuatro horas antes de entrenar y la otra, dos horas antes. El efecto, te lo cuento en el día viernes.

Ya quedan sólo dos semanas para el primer 5.000 de la temporada, el objetivo #BrahimSub15 llega a su primer prueba de fuego. Dos o tres entrenos de calidad más y ya estará todo listo. Por ahora el camino va derecho, quedan pocos pasos ¿Me acompañás a recorrerlos?

Lunes.

Empecé más movido que de costumbre. Un doble turno de 50’ en cada sesión, pero muy cerca de 4’00”/km en ambos. Para terminar con 10 rectas de 80 metros en la tarde. En el primer entreno fui solo, pero ya por la tarde me acompañó Luis Molina, Campeón Argentino de 10.000 metros y Cross Country, con quien compartí 7 de las 9 sesiones de esta semana. Sin duda fue una gran ayuda para recorrer kilómetros con agilidad.

Martes.

El típico entrenamiento que en los papeles parece fácil. Pero sólo en los papeles. 15 de 200 m con un minuto de pausa. Si bien Luis nos acompañó en la preparación, las pasadas las hice saliendo a buscar a Lisandro, un firme compañero de entrenamiento, con quien también compartimos nuestro entrenador: Ezequiel Morales. ¿Qué significa salir a buscar? Que yo le daba unos segundos de ventaja, y luego salía a correr detrás de él los 200 metros, procurando llegar a la par a la meta. Por consiguiente su pausa era un poco más corta, ya que salía antes, pero esta reducción no era significativa en la recuperación. Al final promedie 31’65” y Lisandro unos excelentes 33,78” que confirman su gran mejoría. Volviendo a la técnica de “Salir a buscar” en las pasadas, creo que es de gran ayuda, tanto en para el que persigue como para el perseguido. Los invito a probarlas y compartir sus experiencias y opiniones.

Miércoles.

Doble turno; por la mañana, con Luis, trote de 45’ suave y por la tarde, no tan suave 70 minutos, con un bloque de 45’ a 3’50”/km y un promedio total de 3’56”/km. Pero con buenas sensaciones, sin gran fatiga.

Jueves.

El único día realmente tranquilo. Un solo turno de 50 minutos a 4’16”/km con Luis y Lisandro. Recuperando energías para el día clave de la semana: el viernes.

Viernes.

Trote tranquilo de 45’ por la mañana. Prueba al límite por la tarde. Un entrenamiento atípico para mi: 4 x 1.000 metros con 3’ de pausa. Siempre suelo hacer entre 6 y 8 repeticiones y con pausa de 1’30”. Pero acá se buscaba más velocidad, probar el límite. Generalmente, estando en la mejor forma, las realizo a 3’00”, pero esta vez saldríamos a ritmos entre 2’55” y 2’50”/km, para ver donde estaba parado. El día fue muy malo desde lo psicológico: frío, con lluvia muy fina, completamente nublado. Pero no afectaba desde lo físico: no había viento, el frío no era extremo, se podía correr. Y lo más importante; yo quería correr. Por suerte Luis tenía un entrenamiento similar, aunque mucho más denso, y me pude acoplar. La primer pasada, hice todos los 1.000 metros detrás de él, me sentí cómodo, incluso pensé, sobre el final, en pasar al frente, pero preferí ser conservador pensado en las siguientes. Crucé en 2’54,8”. La larga pausa me dejó como nuevo. En la segunda nos combinaba así. Yo me engancharía con Luis en mis primeros 300 metros, esta vez yo tiraría de la dupla, luego seguiría otros 300 metros en solitario, y Luis se volvería a sumar para tirar él mis últimos 400 metros. Fui bastante bien hasta el 600, pero cuando se acopló Luis a marcar el ritmo, estuvo a punto de cortarme, de dejarme atrás, tuve que poner todo para que no se alejara mucho y terminé cruzando en 2’57,6”. Otra vez los tres minutos de descanso me dieron la sensación de recuperar fuerzas. La tercera debería ser un poco más accesible ya que iría los 1.000 metros detrás de Luis. Pero fue duro desde el principio, y ya en los 530/540 metros no pude soportar el ritmo y se empezó a alejar. Esa última vuelta, que me pareció eterna, no bajé los brazos nunca, pero igualmente no puede evitar la caída del ritmo. Paré el reloj en 3’04,5”. Cuando Luis me dejó atrás íbamos a ritmo de 2’55”  ¡Había perdido 10” en menos de 500 metros! En ese momento entendí que no tenía sentido largar la cuarta que estaba planificada. Es una sensación muy fea cortar un entrenamiento, pero tampoco tiene sentido correr por correr. Ahora en frío pienso que, quizás, hubiese sido una mejor opción hacer dos tiradas de 400 o 500 metros a ritmo de 2’55”. Pero en el momento no lo vi. Espero aprender para la próxima. Creo que no tengo que explicar mucho más el efecto que tuvo la remolacha en mi cuerpo. Obviamente no me perjudicó, pero también está claro que no me ayudó. Lo cual no quita que si sea efectiva en otras personas. ¿Alguien lo probó como para compartir experiencias? Volviendo a la pista, el día acompañó mi estado de ánimo y me fui muy cabizbajo.

Sábado.

Un día nuevo, el sol brillaba pleno. Correr nos permite nacer de nuevo en cada salida. Y eso hice. Sin querer tomar revancha, sin pretender recuperar el día anterior. Salí, solo, a completar 80 minutos de trote. Realmente muy cómodo a ritmo de 4’00”/km, disfrutando la tarde, regulando las energías para no apurar el ritmo. Con la grata sensación de completar un buen entrenamiento exigiendo lo justo, lo mínimo. Guardando energías para la próxima semana.

Comienza la cuenta regresiva. El sábado 29 de Agosto vuelvo a la pista. ¿Largamos juntos?

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Ezequiel Brahim
Ezequiel Brahim

Seguramente no soy el único que empezó a correr para bajar de peso. Ya cinco años pasaron, y no sólo conseguí bajar de peso, descubrí nuevos mundos, al principio en la calle el universo del running, luego, en la pista, el atletismo de elite. Compartir lo mejor de ambos, es el impulso para escribir cada linea.

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2 Comments

  1. Ruul
    agosto 19, 19:02 #1 Ruul

    Ezequiel, días malos los tienen cualquiera. Muchas veces nos empeñamos en que salgan los ritmos en las pasadas ( series en España) y nos cabreamos cuando no salen, yo hubiese hecho el siguiente mil sin mirar el reloj, por lo menos el entreno, por sensaciones hubiese sido completo.

    Ánimo para el día 29!

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    • Ezequiel Brahim
      agosto 20, 19:46 Ezequiel Brahim Author

      Coincido con vos Raul. No fue la mejor decisión abandonar, pero en el momento me pareció eso. Tenía la sensación de que iba a ser imposible bajar de 3’05” y eso ya era muy lejos de lo planeado. Ahora en frío, y ya hablado con mi entrenador, creo que lo mejor hubiera sido hacer dos series de 400 o 500 metros a ritmo de 2’50″/km, como para mantener el ritmo y completar el volumen. No es la primera vez que hago esa evaluación, pero me cuesta ponerla en practica en caliente, termino haciendo todo o nada y me olvido la opción de un camino intermedio. Muchas gracias por tu ánimo, hace unas horas terminé el último entrenamiento “duro” (5x800m) y ya está la vista puesta en el 29. Gran abrazo!

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