#BrahimSub15 – Semana #06

#BrahimSub15 – Semana #06
agosto 11 15:30 2015

La sexta semana de mi preparación para bajar mis marcas en los 5000 metros, fue una semana atípica, ya que si bien competía el sábado, no quisimos descuidar el entrenamiento. Por lo que movimos las piernas varias veces. El clima no fue el mejor, la lluvia se largó con todo en estos días, ya van más de 300 milímetros caídos en menos de una quincena. Pero en el peor de los casos, el agua no hace más que mojar. Y en muchos otros, potencia el entrenamiento.

Lunes.

Nada nuevo bajo el sol. Sólo salir a correr y reencontrarse con el cuerpo luego del descanso completo del domingo. Un doble turno, 45’ de trote tranquilo a la mañana, 50’ un poco más movidos por la tarde, cerrando con 10 rectas de 80 metros para terminar de despertar las piernas.

Martes.

Acá si hubo que hamacarse. Fue el entrenamiento más duro de la semana, alejado del sábado para que influyera lo menos posible en la competencia que tenía planificada. Con fuerte viento, hice 9 x 600 metros con un minuto de pausa. Se plantearon distintos ritmos en diferentes distancias, pero siempre completando los 600 metros. En las partes de menor intensidad, había que aguantar a 3’20”/km. En fuertes se llegó a 32” en los 200 metros. Por la cuarta y quinta no pude sostener los tiempos planeados, pero redoblé la apuesta y logré volver a las marcas en la sexta. Cada una necesitó de mucho enfoque. Por suerte no era el único girando en la pista, y ver a tres amigos más luchando a su ritmo, ayudaba mucho desde lo mental. A final todo salió con lo justo, y dejó esa hermosa sensación de lo que se logra con mucha energía

Miércoles.

Había que recuperar bien del martes y prepararse para mover un poco más al día siguiente. Así que fueron dos turnos muy similares al lunes, uno un poco más movido del otro como para no bajar tanto la guardia, pero nada que dejara un cansancio residual.

Jueves.

Se había llovido todo la noche anterior. El parque donde solemos trotar estaba inundado, pero por suerte cuenta, en su interior, con una pista de ciclismo asfaltada de 800 metros. Generalmente la evito, porque prefiero correr sobre tierra, pero esta vez nos vino genial para correr sin luchar contra el barro. No fue tan intenso como podría haber sido en una semana común, pero 20 minutos de cambios de ritmo, a un promedio de 3’29”/km tampoco son gratis para mí. Así que si bien quedé intacto, tuve que poner mi parte, más que nada en los tramos fuertes, que fueron a 3’20”/km. Me suele costar regular la velocidad cuando el entrenamiento es movido pero no al máximo, pero esta vez me cuidé mucho para no generar un desgaste excesivo previo al sábado.

Viernes.

Ninguna locura previa a la carrera. 45 minutos de trote por la mañana, y por la tarde seguí corriendo, pero a través de mi columna en Factor Running. Si te interesa ver los Juegos Panamericanos, y el atletismo en particular, de una óptica totalmente distinta, no dejes de escucharla. A la noche, el entrenamiento consistió en comer sano y dormir temprano.

11878980_991836247545942_8865851435365204628_oSábado.

Como les conté la semana anterior, buscando tomar un poco de ritmo competitivo, decidí participar de una carrera de 7 km de calle, que es lo mejor que encontré con vistas al 5.000.

Esta carrera me trajo un par de sorpresas. Pero para eso se larga, paro descubrirlas. Algo que me llamó la atención en la previa, es que varias veces me preguntaron a cuanto pensaba correr. Eso no es tan raro, pero lo extraño es que realmente no sabía. Recién saliendo de la pretemporada, el cuerpo está en otros ritmos, no tan intensos. Pero creo que lo que más pesó, fue el hecho de ir comprendiendo, tras varias carreras ya, que, en algunos casos, no tiene sentido crear muchas proyecciones. Realmente no se sabe hasta que no se larga. Es verdad que en pleno periodo competitivo, es más fácil y lógico, plantear un ritmo de carrera. Pero, por donde estamos transitando ahora, la mejor forma de averiguarlo, es esta: correr.

La carrera realmente merece un relato aparte, descubrí porqué acá.

Domingo.

El día decía que no, casi me convence. Pero al final las ganas de correr tomaron la iniciativa y cumplí con lo planeado. 45 minutos de trote suave para sumar los 9 estímulos semanales, aflojar por completo de la carrera y poder empezar el lunes un poco más movido que de costumbre.

Cerré la semana con 101 km, algo menos que lo que venía realizando, pero bastante más que en una semana típica de previa a competencia. Por delante tengo una semana muy dura, intensa y densa, de entrenamientos; y tengo pensado llevar adelante una especie de experimento que me resulta interesante. Al parecer, hay unos cuantos Estudios que dicen que la remolacha tiene algunos beneficios interesantes para el rendimiento deportivo y estoy dispuesto a probarla y ver como afecta mis entrenamientos (la semana que viene te voy a contar más).

 

Faltan sólo 21 días para mi primer 5.000  de la temporada, ya se empieza a soñar con #BrahimSub15, y el cuerpo quiere terminar de tomar forma.

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Ezequiel Brahim
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Seguramente no soy el único que empezó a correr para bajar de peso. Ya cinco años pasaron, y no sólo conseguí bajar de peso, descubrí nuevos mundos, al principio en la calle el universo del running, luego, en la pista, el atletismo de elite. Compartir lo mejor de ambos, es el impulso para escribir cada linea.

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