#BrahimSub15 – Semana #04

#BrahimSub15 – Semana #04
julio 27 00:42 2015

No exagero: esta semana tuve el entrenamiento más lindo de mi vida. No fue el más rápido, no fue el más largo, no fue el más intenso. Simplemente fue el más lindo. Una de las pocas veces que contaba las pasadas, no para ver cuánto faltaba, sino para que no se terminen más. Literalmente, no me podía sacar la sonrisa de la cara. ¿Por qué? Fue una suma de alegrías, de primeras veces, hasta de coincidencias. Pero para eso, tendrán que llegar hasta el día viernes… Por lo demás, la semana tranquila en cuanto a la intensidad, pero creo que se sumaron buenos kilómetros.

Lo que tengo que ir restando son kilos, este fin de semana di 68,9. Por lo visto la balanza ni se enteró que me venía cuidando. Mi peso ideal competitivo está entre 63 y 64 kilos, así que de a poco habrá que ir hacía allí, de ser posible en un par de meses competir con ese peso. Es, lejos, la parte que más me cuesta de correr, creo que soy un gordo viviendo en el cuerpo de un flaco. Trato de comer muy sano, pero me gana la ansiedad seguido, principalmente más con la cantidad que con la calidad del los alimentos. Igualmente iré puliendo hasta llegar, es un desafío más, y una condición insalvable si quiero dar lo mejor de mí en una pista.

Lunes.

Inicio clásico, doble turno, trote suave por la mañana, trabajo técnico por la tarde. En invierno cuesta separar ambos turnos 6 horas, como sería ideal. Ya que por la mañana está bien frío (por ejemplo esta vez fue con 2° de sensación térmica) y por la tarde oscurece temprano, pero intento que, en el peor de los casos, haya al menos 4 horas entre el final del primero y el inicio del segundo turno.

Martes.

Cambios de ritmo cortos, un total de 20 minutos oscilando entre 3’35”/km en la parte lenta y 3’15”/km en los tramos rápidos. Más allá del tiempo, la sensación de ir controlando el ritmo, con promedio de 162 pulsaciones por minuto, dio un buen entreno, que me dejó “entero” para seguir con energía la semana.

Miércoles.

A veces 24 horas es mucho tiempo para el cuerpo, y se olvida pronto lo bien que estuvo el día anterior. Doble turno, 45’ suave a la mañana, 70 minutos de pasto a la tarde y, al igual que en la semana 2, ese fondo “largo” que se me hizo mucho más largo desde lo mental que desde lo físico. Es puramente psicológico, el sábado anterior había hecho 100’ sólo y lleno de energía, pero a mitad de semana, y con el pasto frenando, siempre me cuesta mover mucho tiempo. De una u otra forma salió, en parte gracias a mi fiel compañero Fernando, que si bien por esta semana fue el único entreno que compartimos, desde hace más de 4 años, siempre está.

Jueves.

Aparecía otro turno simple, 50’ un poco movido, y lo saqué temprano junto a Luis Molina, para quedar libre por la tarde y viajar a Capital. Pero todo se resolvió fácil durante el día y aproveché para cerrar con 45’ suave que tocaban al siguiente día por la mañana. Me acompañó mi hermano y recorrimos las plazas del barrio de Recoleta disfrutando de la compañía.

Viernes.

Este fue el día. Ingredientes: Pasadas, 15 x 400m, en la pista más importante de Argentina, la principal del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, un paraíso del deporte olímpico, un lugar donde se respira pasión por la excelencia física. Llevo 20 competencias sobre esa pista, mis mayores alegrías y mis mejores marcas las corrí ahí. Girar nuevamente, pero entrenando, es imposible que no despierte un montón de recuerdos semidormidos. A eso le sumamos que tuve una liebre de lujo, uno de los mejores atletas de la historia argentina, pero sobre todo un gran amigo. Javier Carriqueo fue delante de todas las pasadas impares. Hasta hace muy poco Javier poseía el record nacional de 1.500 metros, con 3’38,62” ¿Cuánto vale esto como marca? Según las tablas de la IAAF para equiparar marcas, es como hacer 28’04” en 10.000 metros o 2h12’05” en maratón, en resumen: demasiado rápido. Para que se termine de comprender la “liebre” que tuve, Javier fue contratado dos veces para ser liebre de Kenenisa Bekele ¡Atrás de la misma espalda iba yo! Como frutilla del postre, el clima era ideal, fresco, sin viento, la noche despedía al atardecer y se prendían las luces de la pista principal. Todo junto fue demasiado para un simple amateur como el que escribe. ¿Qué más puedo pedir para un entrenamiento? Ah, sí, fue tranquilo, salió fácil y puede abocar todos los sentidos a disfrutar. Lo escribo como si lo estuviese viviendo aún, y no puedo dejar de disfrutarlo.

IMG_20150725_233040

Con Javier, en la pista del CeNARD

Sábado.

Ya de vuelta en mi ciudad, salí a fondear a la par de Lisandro, quien desde el primer momento demostró que no estaba dispuesto a perderme pisada. Se pegó a mi espalda y subimos y bajamos, por asfalto, tierra y, sobre todo, mucho pasto, pero siempre al lado. Fueron 80 minutos de menor a mayor que cierran una buena semana, típica de pretemporada; más volumen que intensidad, para redondear 109 kilómetros y esperar con ansias las competencias que ya llegan, pero esas, se las cuento en la próxima.

  Categories:
view more articles

About Article Author

Ezequiel Brahim
Ezequiel Brahim

Seguramente no soy el único que empezó a correr para bajar de peso. Ya cinco años pasaron, y no sólo conseguí bajar de peso, descubrí nuevos mundos, al principio en la calle el universo del running, luego, en la pista, el atletismo de elite. Compartir lo mejor de ambos, es el impulso para escribir cada linea.

View More Articles
write a comment

0 Comments

No Comments Yet!

You can be the one to start a conversation.

Add a Comment

Your data will be safe! Your e-mail address will not be published. Also other data will not be shared with third person.
All fields are required.